La expansión de Rusia en Euroasia

Escrito por: Leonardo Jaquez, Abril 2014

A través de los sistemas satelitales de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), se han podido contabilizar los aproximadamente 40,000 soldados rusos apostados en la frontera con Ucrania, situación que ha generado serias preocupaciones en los más altos estamentos de la diplomacia mundial, principalmente en los Estados Unidos y en la Unión Europea.

La incursión militar de Rusia en Crimea, antiguo territorio soviético y hasta hace apenas días territorio ucraniano, ha sido duramente criticado por la gran mayoría de los países integrantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Basta ver que en la resolución que se sometió a votación sobre el respeto a la soberanía territorial de Ucrania, unas 100 naciones votaron a favor y apenas 11 incluyendo a Rusia votaron en contra, absteniéndose 58 países dentro de los cuales estuvieron China y la India, considerados aliados naturales de Rusia.

Aunque el Kremlin consideró esta votación como una victoria política y moral -algo totalmente absurdo- la misma reflejó lo aislada que, en materia diplomática, ha quedado la Rusia de Putin.

Para entender, como a pesar de lo que hemos señalado, los rusos mantienen desplegado un importante contingente militar en la frontera con Ucrania, hay que ver lo siguiente: Ucrania está dividida, básicamente, en dos sectores que plantean posiciones contrapuestas. Por un lado están los habitantes del Este y el Sur, dentro de los cuales se encuentran quienes habitan en Crimea, que en su mayoría son rusoparlantes y se identifican con la cultura Rusa y por el otro lado están los habitantes del Oeste que están más próximo a Occidente y apoyan la unificación de Ucrania con la Unión Europea.

Debido a la vecindad de Ucrania con Rusia, el Kremlin no va a permitir, primero, que se adhiera a la Unión Europea (UE) por la occidentalización de ésta, y segundo, que se integre a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Tanto la UE como la OTAN responden a los intereses políticos, militares y económicos de los Estados Unidos, por lo que, lógicamente, Rusia no se sentiría cómoda con que Ucrania forme parte del grupo de aliados de su adversario natural en el ámbito político y militar.

Putin, actual presidente de Rusia y ex agente de la KGB (antigua agencia de inteligencia de la Unión Soviética) ha planteado que la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) ha sido la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX. Inclusive, ha mostrado su desacuerdo con la actual delimitación fronteriza de Rusia, a pesar de que la tierra de Tolstoi y de Dostoyevski cuenta con la mayor extensión territorial del mundo.

En Rusia existen tres principales escuelas de pensamiento filosófico que configuran el rol que ésta debe jugar en el mundo. Por un lado tenemos la escuela del expansionismo Euroasiático encabezada por el ultraderechista Alexander Dugin, quien concibe a Euroasia como el centro natural del mundo y que la misma debe ser dirigida por Rusia; Esta escuela es la que mayor influencia ha tenido en el partido Rusia Unida, actual plataforma política de Vladimir Putin.

Por otro lado tenemos la escuela de Dimitri Trenin que se contrapone con el pensamiento de Dugin, ésta concibe que el papel de Rusia en el espacio Euroasiático histórico dejó de existir y que se debe reconocer el rol predominante que tienen los Estados Unidos. Y por último, tenemos la escuela civilizacionista rusa encabezada por Ghenadi Ziuganov, la cual considera artificiales los actuales perímetros fronterizos rusos y que el espacio geopolítico natural es el que abarcaba la antigua Unión Soviética.

El análisis del pensamiento geopolítico que mayor influencia tiene en el partido que hoy dirige los destinos de Rusia, nos lleva a la conclusión de que la incursión militar en Crimea no obedece a un capricho circunstancial de Putin, sino que los estamentos de poder que allí predominan tienen claramente definidos sus objetivos políticos a corto plazo. Incluso, la permanencia de más de 40,000 soldados en la frontera con Ucrania, delatan claramente las intenciones expansionistas de quienes hoy añoran la vuelta de la Unión Soviética como representante de los intereses de Euroasia y como contrapeso a la hegemonía que ejerce en el mundo actual los Estados Unidos de Norteamérica.